LLAMA A LA PUERTA

Una campaña para que
las puertas de la soledad
no sean invisibles

En España, miles de personas mayores viven solas en sus casas.

¿Y si creamos una campaña para concienciar sobre la soledad de las personas mayores?

Así nace Llama a la puerta, un branded content con propósito para hablar de la soledad y presentar el programa Siempre Acompañados de la Fundación“la Caixa”.  De la mano de la Cruz Roja y de distintos agentes y entidades, impulsan las relaciones de apoyo y bienestar entre las personas mayores, empoderándolas y haciéndolas sentir parte de una sociedad que se compromete con ellos.

¿El primer paso? Llamar a todas esas puertas.

¿El primer paso? Llamar a todas esas puertas.

Para conocer la historia de algunos participantes del programa, creamos una pieza audiovisual con un tono emotivo y optimista. También se refleja la labor tan importante de profesionales y voluntarios.

Además de dar visibilidad y reconocimiento a este programa, ¿cuál era otro objetivo de la campaña? Captar nuevos voluntarios y participantes. 

Por eso, pusimos en marcha una campaña de comunicación de 3 fases:

Por eso, pusimos en marcha una campaña de comunicación de 3 fases:

1a Fase

Pintamos las puertas de colores en 8 ciudades y lanzamos un mensaje claro y directo: Llama a la puerta. 

1a Fase

Pintamos las puertas de colores en 8 ciudades y lanzamos un mensaje claro y directo: Llama a la puerta. 

2a Fase

Coincidiendo con el día de los mayores, desvelamos quién estaba detrás de esta acción así como el objetivo.

2a Fase

Coincidiendo con el día de los mayores, desvelamos quién estaba detrás de esta acción así como el objetivo.

3a Fase

Compartimos el Spot e iniciamos la captación de voluntarios.

3a Fase

Compartimos el Spot e iniciamos la captación de voluntarios.

Un claro ejemplo de Branded Doing para descubrir que luchar contra la soledad es más fácil de lo que pensamos.

No te vayas sin comprobarlo…

Porque acercarse y llamar a la puerta es un pequeño gesto que a las personas mayores les dibuja una gran sonrisa.

Porque acercarse y llamar a la puerta es un pequeño gesto que a las personas mayores les dibuja una gran sonrisa.