El Grand Départ del Tour de Francia llegó a Barcelona, y con él, la oportunidad de convertir cuatro días de ciclismo en una experiencia para todos los públicos. Desde Bakery trabajamos junto a Lidl y Trek para llevar el espíritu del pelotón más allá de la carretera, instalando en pleno Moll de la Barceloneta un espacio pensado para vivir el ciclismo de una forma distinta: fresca, participativa y familiar.
The Fresh Zone nació con una premisa clara: no todo el mundo tiene que subirse a una bici de competición para sentirse parte del Tour. Bastaba con acercarse al Moll de la Barceloneta para descubrir su propio perfil de ciclista, refrescarse con un smoothie recién hecho o vivir las etapas en directo junto a cientos de personas más.
Empezar a trabajar con Lidl España y crear una Fan Zone para el Grand Départ fue algo así como aprender a montar en bici y debutar directamente en el Tour de Francia.
La respuesta fue construir una experiencia modular, con zonas diferenciadas pero conectadas por un mismo hilo conductor: la frescura. La fruta, el agua, la sombra y el descanso se convirtieron en el territorio creativo desde el que hablar de Lidl, mientras Trek aportaba el componente más deportivo y técnico de la propuesta.
Así diseñamos un recorrido de seis espacios —Riders Bar, Challenge Area, Podium, Bike Scalextric, Chill Out y Sun Checkpoint— pensado para que cada visitante encontrara su propia forma de vivir el Tour, sin necesidad de haber corrido nunca en bici.
El Riders Bar funcionaba como un ride-thru real: se llegaba pedaleando, se pedía y se recogía el smoothie sin bajarse de la bici. Junto a él, la Challenge Area proponía tres pruebas —Crono, Hill Climb y Power Challenge— para descubrir si el visitante era más contrarrelojista, escalador o velocista. Al superar el reto recibían una Fresh Coin, canjeable por un de los smoothies del Riders Bar.
Para quienes preferían el ciclismo sin esfuerzo físico, ideamos el Bike Scalextric: un circuito elevado que avanzaba con el pedaleo real de los más pequeños sobre bicicletas estáticas.
Completaban el espacio un Podium con photo opportunity y merchandising de regalo, una zona Chill Out con puffs en forma de fruta, y un Sun Checkpoint de Cien como parada de protección solar y punto de foto.
Durante los cuatro días de activación, The Fresh Zone combinó actividades permanentes con una programación diaria adaptada a cada público: talleres kids con el concurso Pinta el Maillot Lidl Trek, watch parties para seguir las etapas en directo, una Fresh Talk con el equipo de tienda de Trek Barcelona y un show cooking de apertura.
El resultado superó ampliamente los objetivos marcados. Frente al objetivo de 1.000 visitantes diarios, la activación cerró con 5.778 visitantes en cuatro días, un 44,5% por encima de lo previsto, con el sábado como jornada de mayor afluencia, superando los 1.600 asistentes.
La Challenge Area fue el espacio de mayor éxito: más de 1.700 personas completaron los retos, sumando 520 km recorridos. El Bike Scalextric reunió a 1.500 personas, y la zona kids junto a más de 155 familias. En el Riders Bar se sirvieron 3.000 smoothies, con el Peloton Berry como favorito, mientras se repartieron 5.500 abanicos y 2.000 bucket hats entre los asistentes.
Al evento se sumaron también los creadores de contenido Marc Mayol, Pitufollow y Alex Boisset, que vivieron la experiencia en primera persona y ayudaron a llevar The Fresh Zone más allá del Moll de la Barceloneta, acercando la activación a sus propias comunidades.
Desde Bakery producimos además un aftermovie que recogía los mejores momentos de la activación: el ambiente en el Riders Bar, los retos de la Challenge Area, las carreras del Bike Scalextric, las familias en la zona kids y el ambiente de las watch parties, condensando en menos de un minuto el espíritu de una Fresh Zone pensada para vivir el ciclismo de una forma distinta.