El Barcelona Open Banc Sabadell lleva años siendo uno de los activos deportivos de referencia en la ciudad condal. Desde Bakery trabajamos para trasladar su espíritu más allá de las pistas, creando un nuevo espacio de conexión en el centro de Barcelona durante la celebración del torneo.
Un quiosco experiencial que acerca la esencia del village de Banc Sabadell a la vida de la ciudad, trasladando su universo premium a un entorno urbano y convirtiéndolo en un punto de encuentro abierto a todos.
Un espacio que captura la energía, la elegancia y el carácter aspiracional del torneo, reinterpretando la experiencia del village desde una nueva perspectiva: más cercana, más accesible e integrada en el ritmo de Barcelona.
Una activación pensada para conectar marca, evento y ciudadanía a través de una experiencia cercana y memorable. Con cada visita al quiosco, los asistentes se llevaban café de especialidad, un sombrero y un fanzine de edición limitada.
Nuestro objetivo era diseñar un elemento que mantuviera la esencia reconocible de un quiosco tradicional, elevándolo a un universo más premium. Por ello, creamos un espacio llamativo, capaz de destacar en el entorno urbano y captar la atención de los ciudadanos.
Todos los elementos de gifting se integraron como parte del propio diseño, quedando expuestos y funcionando como reclamo visual. En las latas de café se reconocían los típicos tubos de pelotas de tenis; los sombreros conectaban con la estética de los asistentes al torneo; y la fanzine de Jordi Labanda nos ayudaba a traer la iconicidad de la ciudad y del torneo en un mismo plano.
Un quiosco experiencial que agotó todas sus unidades disponibles: 500 piezas de merchandising entregadas cada día, alcanzando un total de 1.500 obsequios repartidos entre cafés en lata, sombreros y fanzines póster. Una activación pensada para generar interacción, conversación y recuerdo, convirtiendo cada visita en una pequeña extensión de la experiencia Barcelona Open Banc Sabadell.