A medida que pasa el tiempo, el impacto y los daños debidos al calentamiento global son más que evidentes. A la vez que es evidente el efecto directo de esta crisis global en las nuevas generaciones. Como señala el Artículo 31 de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño:

“Cada niño tiene derecho al descanso y al esparcimiento, a participar en juegos y actividades recreativas apropiadas para su edad y a participar libremente en la vida cultural y las artes.” 

Este derecho, que es fundamental para el desarrollo y el bienestar de los niños, se ve amenazado por el cambio climático. La degradación ambiental, el aumento de las temperaturas y la frecuencia de los fenómenos climáticos extremos afectan la capacidad de los niños para disfrutar de un ambiente seguro y saludable.

El 20 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Infancia y por ello, en el artículo de hoy te explicamos la importancia de proteger y empoderar a los niños de cualquier rincón del mundo. ¿Cuáles son los desafíos que experimentan los niños y qué soluciones están en mano de los adultos?

Adultocentrismo: una sociedad centrada en los adultos

Teniendo en cuenta que los niños son más vulnerables, estos deberían estar en el centro de nuestras preocupaciones. Pero lamentablemente, vivimos en un mundo diseñado para unos pocos privilegiados y que no beneficia a la mayoría de las personas. Los derechos de los niños no están garantizados en la mayoría del mundo, lo que se manifiesta en ciudades poco amigables y en el reclutamiento de niños en conflictos armados. Esto, además, genera problemas como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

La crisis climática afecta particularmente a los niños, como lo demuestra el Índice de Riesgo Climático Infantil (CCRI), que evalúa su exposición y vulnerabilidad a eventos climáticos extremos. Nuestra sociedad debe centrarse en la población más vulnerable, incluyendo a los niños, y escuchar a los niños activistas que advierten sobre la falta de prioridad en sus derechos.

“No sabéis cómo arreglar los agujeros en nuestra capa de ozono, cómo devolver los salmones a aguas no contaminadas, cómo resucitar un animal extinto. Y no podéis recuperar los bosques donde ahora hay desiertos. Si no sabéis, dejad de estropearlo. (…) Vosotros, adultos, decís que nos queréis. Os desafío: por favor, haced que vuestras acciones reflejen vuestras palabras. Gracias.”

Severn Cullis-Suzuki en la Cumbre de Río 1992  

Índice de Riesgo Climático Infantil

El Children’s Climate Risk Index (CCRI) nos permite ver íntegramente la exposición y vulnerabilidad de los niños a los impactos del cambio climático. Este índice clasifica a los países según la exposición de los niños a eventos climáticos extremos y ambientales, como ciclones u olas de calor, así como su vulnerabilidad a estos eventos, basada en su acceso a servicios esenciales.

Descubre el atlas interactivo creado por UNICEF que haciendo clic en un país específico te permite visualizar el Índice de Riesgo Climático Infantil y sus componentes clave.

Niños activistas por el clima y la tierra

Cada vez son más los niños y jóvenes que, preocupados por su futuro, alzan la voz contra el cambio climático y exigen medidas urgentes a los adultos. Todos hemos oído hablar de Greta Thunberg, un ejemplo y referente para muchos niños y adultos en el ámbito del activismo medioambiental. Sin embargo, no es ni ha sido la única niña activista. Cada vez hay más niños activistas con causas diversas que se unen a la lucha por un mundo más sostenible.

Es el caso de Severn Cullis-Suzuki (Canadá,1979) famosa por su gran discurso en la Cumbre de Río en 1992, cuando tenía tan solo 12 años. Un relato que no dejó indiferente a nadie y que recriminaba a todos los adultos del mundo su responsabilidad en buscar soluciones para el calentamiento global. 

”Viniendo aquí, hoy no voy a ocultar mi objetivo: estoy luchando por mi futuro. Perder mi futuro no es como perder unas elecciones o unos puntos en el mercado de valores.” 

Con frases tan contundentes como esta, en la que resaltaba la poca importancia que le daban los adultos al futuro de la infancia, Severn Cullis-Suzuki hacía una llamada a la acción por parte de los Gobiernos. 

Otro ejemplo es Francisco Vera (Colombia, 2009), que lleva desde los nueve años  peleando en las escuelas, en los bosques, en las redes sociales, televisión y que incluso ha participado en la cumbre entre la Unión Europea y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). O también, la activista africana Vanessa Nakate (Kampala, 1996), que reclamaba las pocas medidas de ayuda que se estaban proporcionando al continente africano, siendo uno de los peores parados: 

“El continente africano está, por supuesto, en la primera línea de la crisis climática. Pero no está en las primeras páginas de los periódicos del mundo.”

La educación de las niñas fue la causa por la que empezó en 2013 la lucha de Malala Yousafzai (Pakistán, 1997), la persona más joven en el Premio Nobel de la Paz con 17 años. Ella fue una de las personas clave en la sensibilización acerca de la importancia de la educación de las niñas.

Estos son algunos ejemplos de los muchos niños que han sido un referente en activismo climático. 

Niños que deben formar parte de la sociedad como “ciudadanos del presente”, y no como “ciudadanos del futuro” (UNICEF).

Soluciones a la crisis climática: El papel de los adultos 

En conclusión, como ya sabemos, el cambio climático representa un desafío urgente, y los adultos desempeñan un papel fundamental en la protección de la infancia y el medio ambiente. Pero, ¿Qué podemos hacer los adultos para incluir la visión de los más jóvenes? 

  • Educación para el cambio: La educación es la herramienta más poderosa para abordar el cambio climático. Por ellos, son los adultos quien deben promover un tipo de educación que fomente el pensamiento crítico, la admiración por la naturaleza y valores de cooperación. Es decir, la conciencia climática debe incorporarse en el curriculum escolar.
  • Ciudades Amigables para la Infancia: Las ciudades y comunidades deben centrarse en proteger a los niños y crear entornos seguros, accesibles y saludables. La participación de los niños en la planificación urbana es esencial.
  • Compromiso Global: La participación activa de los niños en cuestiones globales no solo es un derecho que se deriva de la Convención sobre los Derechos del Niño, sino también una estrategia más efectiva y sostenible. 

Los niños no solo heredarán el mundo tal como lo dejemos, sino que también serán los más afectados por las decisiones tomadas en el presente. Y es por eso que los adultos deben trabajar en mecanismos para incluir a las nuevas generaciones en la toma de decisiones globales, particularmente en eventos como la ONU y la COP. 

“El cambio climático tiene que ver con las personas.” 

Vanessa Nakate