En un mundo cada vez más interconectado, donde los desafíos globales requieren soluciones compartidas, la seguridad alimentaria se ha convertido en una preocupación fundamental para la supervivencia y el bienestar de la humanidad. 

El acceso a alimentos suficientes, seguros y nutritivos es una necesidad básica de toda sociedad. Pero esta necesidad se encuentra en peligro debido a la creciente influencia del cambio climático en la producción de alimentos, la distribución global y las prácticas alimentarias. 

En este artículo, y en conmemoración del Día Mundial de la Alimentación, profundizaremos en cómo el cambio climático amenaza nuestra seguridad alimentaria y hablaremos de las acciones necesarias para enfrentar este gran desafío.

 

¿Qué es la seguridad alimentaria?

Según definió la FAO en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996: 

“Existe seguridad alimentaria cuando todas las personas, en todo momento, tienen acceso físico y económico a alimentos suficientes, inocuos y nutritivos que satisfagan sus necesidades dietéticas y sus preferencias alimentarias para llevar una vida activa y saludable.”

Concretamente, abarca varios pilares interconectados: 

  • Disponibilidad en la producción y distribución de alimentos.
  • Acceso social y económico a alimentos.
  • Consumo seguro y nutritivo de los alimentos.
  • Estabilidad.
  • Agencia, como la capacidad de tomar decisiones sobre seguridad alimentaria.

Unas bases que, como hemos mencionado anteriormente, se ven amenazadas por el cambio climático. La producción alimentaria se ha visto afectada y está sufriendo cambios impredecibles en todos los sectores, tanto en la pesca, la agricultura, como en la ganadería. Y no solo esto, algunos cultivos o especies esenciales para algunas regiones del mundo están viendo una disminución de su rendimiento o de la cantidad de animales. Esto se debe, entre otros factores, a los cambios en los patrones de migración.

Sabías que… Según Environmental Impacts of Food (Our World in Data) la producción de alimentos es responsable del 26% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y contribuye a la deforestación y la sobreexplotación de recursos hídricos.

 

Soluciones para un futuro sostenible

En el camino hacia un futuro donde la seguridad alimentaria forme parte de nuestra normalidad y obviedad, existen unas bases necesarias para abordar esta problemática y poder conseguir este bienestar global.

En primer lugar, resulta clave encontrar un equilibrio entre los sistemas alimentarios locales y globales. Algunas formas de conseguir este equilibrio son:

  •  Fortalecer las pequeñas explotaciones y pesquerías vulnerables, apoyando a las cadenas de suministro locales y promoviendo la producción sostenible y diversa. 
  • Transformar los mercados globales hacia la sostenibilidad y la equidad.
  • Fomentar prácticas agrícolas diversas y la diversidad de cultivos.
  • Reducir la desigualdad en el comercio internacional. 
  • La cooperación y el financiamiento transfronterizo para proteger las exportaciones de productos agrícolas clave y garantizar la seguridad alimentaria global. 
  • Establecer sistemas de alerta temprana y preparar enlaces de distribución inactivos frente a crisis alimentarias.

Además de este equilibrio, es importante transformar las dietas hacia la salud y la sostenibilidad, diversificar los sistemas alimentarios y aprovechar la tecnología digital de manera equitativa. Además, empoderar a las mujeres y garantizar la nutrición y la propiedad de la tierra son esenciales, reconociendo su papel central en la agricultura y en la toma de decisiones alimentarias.

Finalmente, la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos y la consideración de la alimentación como un derecho humano son pilares fundamentales en la construcción de un futuro sostenible en la alimentación. 

Estas soluciones no solo fortalecen la seguridad alimentaria, sino que también abordan la interconexión vital entre alimentos, agua, energía, biodiversidad y salud, allanando el camino hacia un mundo más saludable y equitativo para todos.

 

La adaptación alimentaria global es un compromiso a largo plazo

Cuando hablamos de que la adaptación alimentaria debe ser un compromiso a largo plazo, nos referimos a que tiene que ser resiliente y totalmente sostenible. Esto implica diversificar, mejorar el acceso a alimentos nutritivos y saludables, y proteger la biodiversidad entre otros factores.

Sin embargo, lograr la resiliencia alimentaria para todos será diferente según el lugar, no tiene “talla única”. 

La seguridad alimentaria pretende garantizar que todas las personas tengan, en todo momento, los alimentos que necesitan. A pesar de que en países como España la seguridad alimentaria está garantizada, todavía existen más de 2.300 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria moderada o grave. Por eso debemos trabajar todos para impulsar políticas públicas y buenas prácticas que aseguren que toda la población tiene acceso a una buena alimentación.

En resumen, la seguridad alimentaria es un compromiso por el que tenemos que luchar, desde los partidos políticos hasta las organizaciones empresariales y sociales. Una causa en la que tomar conciencia es el primer paso para actuar por conseguir un futuro más sostenible y equitativo para todos y todas.